¿Os he dicho que odio a los investigadores?
Bueno, creo que tengo que puntualizar eso. No odio a los investigadores (diós me libre), sino a aquellos seres inmundos de este país que manipulan o destrozan sus vidas y las de, posiblemente, muchísima más gente.
Y dirán: "No sé que fuma este hombre pero mejor que no lo pase por la aduana; ¿a qué viene esto?". Pués sencillamente que a través de meneame.net he leido este artículo, publicado en la sección de opinión del periódico El Pais y he maldecido en todas las lenguas del universo a los entes que nombraba anteriormente.
A mi entender, alguien debería levantar la cabeza, salir de un estado de letargo y decir "¿Como?¿Que has hecho que?" y cursar una modificación del contrato del ente en cuestión para modificar la casilla en la que reza "Director de..." para que muestre algo como "Limpiador de excusados con cepillo dental" o algo parecido, pero sobretodo que la casilla donde dice "por el importe de XXXX mil euros anuales brutos" pasara a ser algún valor negativo, que ahi es donde les duele.
Sinceramente no creo que el tema se haya decidido por dinero. Conociendo las "historias de la cripta" que me relata mi novia prácticamente cada día, seguramente la Sra. Ramón olvidó saludar efusivamente, con reverencia incluida a algún medicucho (que no se ofendan los médicos de verdad) que al sentir que alguien no lo tomaba por una espécie de semidiós, decidio simplemente echarla a la "rue" sin importarle las consecuencias de sus decisiones.
Lo peludo del asunto es eso: ¿Que haríamos si tuvieramos delante "al ente" en cuestión todos los que el tema nos afecta en mayor o menor medida? Yo os aseguro que acabaría exhausto, y no de amarlo precisamente.
Sr. Ente, si lee esto (que lo dudo, ya que seguramente queda muy por debajo aquello por lo que gastaría su tiempo), háganos un favor a todos, tenga un accidente y sufra una lesión medular, que me encantaría verle en esa situación.


